martes 31 de enero de 2012

El tercer elemento

El beso horizontal es aquella sacudida que se produce por el roce milimétrico acumulado, al cabo de una sucesión interminable de siglos, entre dos cuerpos que proceden de la experiencia vertical, en cualquiera de sus variantes, tanto las más extendidas como las menos usuales. Estos sujetos corpóreos, al principio, se creen únicos, porque confían en que la experiencia les producirá espasmos, más allá de la voluntad, que logren el desparrame de la bondad, la belleza y la verdad por todo el plano donde transcurra la acción y el efecto. Esos seres materiales atisban, durante el proceso, que no están solos, ya que comienzan a reconocer cuáles son el elemento y la sustancia cruciales para la aprehensión del placer. Por razones obvias, aquellos entes, una vez sosegado el movimiento sísmico, terminan negándose a recobrar su estado pretérito y recordado como natural. Las autoridades morales consultadas, por su reconocido prestigio, advierten de que besarse horizontalmente, sin cumplimentar como es debido la previa verticalidad, conduce a lo irremisible del vértigo y, en consecuencia, al caos. Absurda conducta. Mejor siempre despacio.




viernes 27 de enero de 2012

Tipología oscular

El beso vertical es el que se cimienta sobre la tierra. De estos se conocen múltiples variantes, aunque solo se han estudiado a fondo tres: como contacto cuadrúpedo y simétrico, si la pareja se enzarza en un abrazo cuyos soportes podrían llegar a enraizar; con sustento de trípode, si el "tú" enreda una de sus piernas entre las del "yo", a modo de jazmín acoplado a un naranjo, de ahí que haya quien lo catalogue también como variante floral; por ser relación bípeda y complementaria, si, en tal ocasión, el "tú" despega sus pies del suelo para atenazar con sus piernas la pelvis del "yo". Esta modalidad suele terminar apoyada en la pared más próxima o en el beso horizontal. La gravedad, que ni cesa ni se deteriora.


jueves 26 de enero de 2012

Geometría descriptiva y otras disciplinas afines

Un beso geométrico adopta distintas formas según el número de lados que contenga; un beso triangular, por ejemplo y para empezar, es aquel en el que se unen tres puntos conectados por una línea recta, que es igual a un grumo universal compuesto por dos cuerpos abrazados: un "tú", un "yo" y un "túyyo". Si se traza con dignidad la altura de cada uno de estos vértices, obtendremos en la intersección de estas tres nuevas líneas interiores el ortocentro de la figura, un exacto emplazamiento humedecido por el roce.



Visto desde fuera, un filósofo del lenguaje diría que el primero de los vértices es una señal; el segundo, un síntoma; el tercero, un símbolo. Un psicoanalista de prestigio, que todo remite al tipo de acto copulativo del que se procede. Un creyente melibeo, que Dios es amor y este todo lo puede si esa es su voluntad y su potencia.
 
En nuestro caso, ni la geometría, ni la filosofía lingüística, ni el psicoanálisis, ni la fe dogmática, nos sirven para detallar con eficacia qué formamos al besarnos. Tampoco la lírica es útil; un poeta, ¿verdad?, siempre finge (por esto creo que me apasionan más los que odian que los que aman, porque son minoritarios y porque el odio representado hace menos daño que el amor simulado). Antes, mucho antes, hemos de encontrarnos.

miércoles 25 de enero de 2012

La muerte, el amor y la vida según Quino y Miguel Hernández

La vida debería ser al revés:

Se debería empezar muriendo y así ese trauma quedaría superado. Luego te despiertas en un Hogar de ancianos mejorando día a día. Después te echan de la Residencia porque estás bien y lo primero que haces es cobrar tu pensión. Luego, en tu primer día de trabajo te dan un reloj de oro. Trabajas 40 años hasta que seas bastante joven como para disfrutar del retiro de la vida laboral. Entonces vas de fiesta en fiesta, bebes, practicas el sexo, no tienes problemas graves y te preparas para empezar a estudiar. Luego empiezas el cole, jugando con tus amigos, sin ningún tipo de obligación, hasta que seas bebé. Y los últimos 9 meses te pasas flotando tranquilo, con calefacción central, roomservice, etc. etc. Y al final... ¡Abandonas este mundo en un orgasmo!

Quino
¡Dejadme la esperanza!

No puedo olvidar
que no tengo alas,
que no tengo mar,
vereda ni nada
con que irte a besar.
Miguel Hernández

martes 24 de enero de 2012

Reescritura del silogismo anterior

A continuación paso a reescribir el texto sobre el mangante, para satisfacer una petición personal, para cuadrar de mejor forma el texto (espero) y, por último, para deshacer alguna ambigüedad que se desliza sin intención de zaherir a alguien que pudiera sentirse aludido por las malas y a la brava.

El verbo mangar (del caló) significa 'hurtar, robar'. Y don Miguel de Cervantes principia La Gitanilla con estas palabras: “Parece que los gitanos y gitanas solamente nacieron en el mundo para ser ladrones: nacen de padres ladrones, críanse con ladrones, estudian para ladrones y, finalmente, salen con ser ladrones corrientes y molientes a todo ruedo; y la gana del hurtar y el hurtar son en ellos como acidentes inseparables, que no se quitan sino con la muerte".
 
Con estas dos premisas (ambas verdaderas, y obsérvese que el alcalaíno ofrece una opinión o creencia en su aserto a disposición del relato que sigue), y de acuerdo con la actualidad, se puede concluir que el excelentísimo señor don Iñaki de Urgandarín y Liebaert, duque consorte de Palma de Mallorca, tiene todas las papeletas para que se demuestre que es el máximo responsable de una red corrupta de índole político-económica, sumergida en las profundidades de unos cuantos del PP y tendida para el lucro personal en la gestión de fondos públicos, entre otros.
 
En esta estereotipada sociedad, más falsa e hipócrita que una gala de entrega de premios cinematográficos, se admite como norma o regla que un gitano robe (un vasco esa etiqueta no sufre; otras, sí); que un deportista de elite tenga su porvenir resuelto (aunque existan numerosos casos de clamorosa indigencia); que un miembro de la casa real (para "casa real" la de la mujer del desahucio que ha terminado viviendo en una alcantarilla) sea garantía a priori de honradez y ejemplo de entrega solidaria hacia el pueblo que lo sustenta y encumbra.

Entiendo que los intereses de la estirpe Borbón salen fortalecidos de esta enésima lección sobre la fragilidad del comportamiento humano, fuere quien fuere. ¿Sea quien sea? No. El rey y su heredero, estos que cuando estudiaron Historia solo tuvieron que recordar las anécdotas de sus sobremesas y repasar los álbumes familiares, vuelven a quedar por encima. ¿Veis cómo nosotros no somos como los demás? Pensarán y harán saber a los cuatro vientos.¡Qué bien les ha venido tanto al Borbón de salida como al de entrada este Iñaqui tan perfecto y tan gachón!

viernes 20 de enero de 2012

Silogismo de un modelo de hombre alto, atlético, guapo, inteligente, rico rico...



1) Mangar significa 'hurtar, robar' y proviene de la lengua caló.

2) Miguel de Cervantes: “Parece que los gitanos y gitanas solamente nacieron en el mundo para ser ladrones: nacen de padres ladrones, críanse con ladrones, estudian para ladrones y, finalmente, salen con ser ladrones corrientes y molientes a todo ruedo; y la gana del hurtar y el hurtar son en ellos como acidentes inseparables, que no se quitan sino con la muerte".  

3) Que sea vasco y que haya sido atleta de elite no auguraba que terminara formando parte del clan de Monipodio; que será ex-consorte de la infanta Elena (¿o es Cristina?; no lo sé; me da lo mismo) no rebajará un ápice mi aprensión contra la corona.

¡Qué bien les ha venido tanto al Borbón de salida como al de entrada este Iñaqui tan perfecto, tan calé!

martes 17 de enero de 2012

Lo que don Manuel le aconsejó a don Mariano con vistas al futuro

Don Mariano, cuando era mucho más joven de lo que aparentaba, disponía de un currículum brillante y de excelencia en casi todos los apartados de su vida. Comenzaba a descollar como pieza clave en la derecha nacional y el contundente don Manuel, a quien una sucesión de atunes con marchamo de delfines le obligó a convertirse de nuevo en practicante de la antropofagia política dentro de su propio feudo, le aconsejó con hiperbólico mandato: Si quiere llegar lejos, porque poder puede, Mariano, cásese, pero cásese con una mujer decente.