lunes 2 de noviembre de 2009

Pérez vuelve a las andadas

-No puedes echar tanto tiempo en la ducha. Te lo tengo dicho.
-No te lo vas a creer, tita, pero he estado practicando.
-¿Practicando qué?
-Lo que nos ha explicado la señorita Averes.
-Ay, hijo, no tengo tiempo para tus cosas. Y que sea la última vez..., el agua..., el termo..., la luz..., que hay a quien le surge una urgencia..., que este piso es así de chico...

La Averes es toda razón. Un endecasílabo bien hecho es como una obra de arte en miniatura. ¿Cómo lo dijo? ¡Ah, sí!: "a ver, una piedra preciosa engastada en un broche de oro". Los acentos en las pares, sobre todo en sexta y décima; la coincidencia de las vocales tónicas; la distribución en grupos ternarios para demostrar el desequilibrio interno del yo-lírico; la propia experiencia como materia literaria... ¡Qué lujo! ¡Cómo se explica la tía! ¡Qué bien me lo he pasado! Anoto el verso, no se me vaya a olvidar.

"He descubierto el sexo ante el espejo."

miércoles 28 de octubre de 2009

¿Por qué se llama así?

Alguien que se pasea por este blog, sin dejar constancia de sus lecturas, me pregunta por otro medio la razón del título del cuaderno con relativa insistencia. En principio, era reticente a desvelar con mis propias palabras el porqué, puesto que pensaba, y aún lo creo, que de alguna manera se intuye a tenor de los temas que casi siempre trato. Sin embargo, como mis últimas ocurrencias no me satisfacen lo suficiente para editarlas en la actualidad, y como esta persona se merece la consideración oportuna, ahí va la explicación:

Sana, sanita,
culito de rana,
si no sana hoy,
sanará mañana.

Con esta cantinela, mi madre, igual que muchas, curaba nuestras heridas infantiles de guerras y desafíos: lavaba con agua oxigenada, secaba, aplicaba mercromina, soplaba, ponía un pellizco generoso de algodón y lo retenía con un esparadrapo. Un beso sobre el mínimo promontorio y una sonrisa de futuro eran el colofón perfecto con que olvidar el daño recibido.

Mi padre, en sus espectaculares sobremesas, solía apuntar que lo más importante en la vida son los pequeños detalles, que estos en su mayoría contienen un daño en el antes, el durante o el después y que, para llegar a ser feliz sin excesivas ambiciones, pues no se debe abusar de nada, ni siquiera de la felicidad, la solución se halla en superarlos siempre con la ayuda de otra persona.

Espero que esto satisfaga tu curiosidad. Un beso.

viernes 16 de octubre de 2009

Mi hijo Antonio y la inocencia

En el instituto, después del nacimiento de mi hijo Antonio, hice a mis alumnos muy en serio la broma de que se iba a llamar "Antonio Federico Kanouté de Luis Fabiano y San Andrés de Todos Los Palos", pero que el administrativo del registro civil, como era bético, no me dejó inscribirlo con semejantes propios. Así que se quedó solo en Antonio, porque por Puerta sí que no le importaba. Hubo quien se lo creyó.

Al final de esta página he colocado su foto del sexto mes.

sábado 25 de julio de 2009

Cerca de un calvo peñón

A quien tanto me visita desde La Línea.

Cerca de un calvo peñón,
sin auténtica bandera,
ocupado por los monos,
el levante y la marea,
de la gran Andalucía
saciada por los poetas,
en La Línea se despacha
un Machado sin fronteras.

Allí prevalece aquel
lado oscuro de la fuerza,
que, sin pérdida de tiempo,
se merece varias guerras
de naves intergalácticas
que derriben la ceguera
de cuantos no quieren ver
las razones verdaderas
de una enseñanza plural,
para todos placentera.

Maestros y profesores
(dese usted por satisfecha,
que el género masculino
es eficiente herramienta),
armados hasta los dientes,
en legítima defensa,
de modernas teorías,
en dura pugna se enfrentan
a todo tipo de alumnos
(aquel que no corre vuela),
que, siendo de aspecto humano,
más que personas son fieras,
pues atacan y destrozan
todo cuanto les rodea
(dignos son testigos mudos
bancos, ventanas y puertas),
invocando sin rubor
la razón de su ralea.

Esto nos hace pensar
si no será, quizás sea,
un producto del azar
o que nos falla el sistema.

El instituto Machado,
el mismo nombre y emblema
del poeta sevillano:
una barca que hace estelas
en la mar de los caminos
de la noche con estrellas
(del amanecer que vimos
enamorados, ¿te acuerdas?).

Entre sus muchos docentes...,
algunos de venidera
baja por enfermedad
ensimismados se encuentran;
otros con denuedo gozan
lo que el horario les deja.

Entre sus muchos docentes
con Isabel, la de Plástica,
henchido de orgullo cuenta;
sí, no la hay más hermosa,
ni elegante, ni altanera
(aunque bien pudiera ser
la de Francés, si se piensa
que la curva de su boca
es del horizonte meta).

Se nos va por embarazo,
algo hubo sobre la mesa.
Nos queda suspensa el alma,
la sonrisa se nos lleva.
No bastará su recuerdo
para hacernos llevadera
la paliza cotidiana
que nuestro cole acarrea.

Disfruta, noble Isabel,
que la vida será bella
cuando tu imagen se doble
con el fruto de tu espera.

martes 21 de julio de 2009

Soleares

Mi madre tuvo cinco hijos
y de mi padre el mayor
se llevó todo el cariño.

Con mucho dolor lo afirmo:
más puede la voluntad
que la sangre en condominio.

miércoles 15 de julio de 2009

Oigan, pasen y lean...

...esto de Tomás Rodríguez, en su cuaderno Trópico de la Mancha.

lunes 13 de julio de 2009

Seguiriyas del aguaó

-Dame agua, Perico,
con cobre la pago;
y la soleá de la flor marchita,
con plata la encargo.

-El agua la cobro
porque es mi trabajo;
el cante gratis lo doy, porque mi alma
no tiene salario.