Hola, todos y todas, buenas tardes, buenas y estupendas.
Acabo de enviar a la editorial materiales curriculares de ampliación del libro de tercero de la eso. Y me he acordado de vos-otros-otras, con el punto de mira teledirigido al éxito total en el concurso de oposiciones. Así que me he dicho venga, dáselos, que puede ser de su interés y satisfacción. En consecuencia, os adjunto un par de archivos con figuras retóricas de la publicidad (tema 5), ejemplos concretos de la televisión con algún breve comentario, y con una síntesis teórica sobre las variedades de la lengua (tema 10), adaptada al nivel de este alumnado y acompañada de segmentos discursivos orales extraídos de la lengua cotidiana. Evidentemente, podríais ubicar estos contenidos conceptuales, procedimentales y actitudinales en otros temas y apartados del temido temario, pero esto lo dejo a vuestra discreta consideración.
Otra: que algún alma generosa se apiade de mi caótico estado mental y le reenvíe este a nuestra Amparo, no vaya a ser que mañana o pasado mañana también se me olvide traerme su correo electrónico y se vuelva a quedar no a medias sino a nulas satisfacciones (y esto terminaría dañando irremisiblemente mis ya de por sí ajadas competencias). Si además esa ánima pía le da el mío para que me responda y yo pueda incluirla, sin temor a nuevos lapsus, en el grupo de contacto, miel sobre hojuelas y antes un arrolito con pollo y gambas, siempre que no sea del chino de una de las esquinas del barrio, donde no hace falta que haga el ayuntamiento campaña alguna de desratización o de desinsectación.
Otra (con algo de paráfrasis sobre la declaración de don Quijote en el 44, II): Ya está bien, mujeres, mujeres que escondéis vuestra hermosura, discreción, honestidad, gallardía y el buen nacimiento, mujeres que para mi escarnio ofrecéis vuestro lado feo, necio, liviano y la peor parte de vuestro linaje, ya está bueno lo bueno de que solo os acordéis de mí cuando el interés os despierta y aviva el fuego interior y, ante la falta de combustible, me pedís una bombona de butano y queréis que os suba la naranja y que además os haga el numerito del repartidor combinado con el de la cocacola. Y es que uno tiene su dignidad, la que yo reclamo ahora, porque no soy objeto cilíndrico, ni campanudo ni diabólico (bueno, algo de los diantres sí anida en mí). Además, como en esta época gano más dinerito, no me hacen falta vuestras propinas ni vuestras limosnas, según vosotras, acordes con la cantidad y cualidad del servicio. Cuando solo quería conquistaros con la fuerza poética de mis versos y disfrutar la pureza de un casto amor... Que no se puede consentir que aquí te pillo y aquí te mato y déjate de zarandajas emotivo-sensuales y vamos a lo que vamos y si te vi no me acuerdo de los sentimientos, las esperanzas, las ilusiones y las rebajas de los escaparates. En fin, mujeres, que sois así, pedernales perdidos y que vais a lo vuestro como si mantuvierais el egoísmo de la adolescencia. Así que he decidido que me concentraré en la Salú; seré paciente, no despertaré sus sospechas sobre mi pasado y conseguiré con mi insistencia que pierda el interés y el arrobo que demuestra por ti, oh tú, viuda del primero, otra que tal baila como las anteriores. Y dicho esto, memorizo el discurso, lo ensayo ante el espejo y, en cuanto tenga arrestos, se lo suelto a la primera de las aludidas con quien me tropiece en el rellano. Porque ya está bien.
Salud.
Rafa
LA CITA
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Quisimos encontrarnos
en una mañana de azafrán.
Vestido blanco de novia.
Zapatos de marfil
piel
de
aceituna.
_ Qué me estás diciendo.
_Nada, yo no te di...
Hace 2 horas

