jueves 18 de junio de 2009

Soleá

En la Gran Plaza nos vimos,
pero no nos saludamos.
Mi madre hacía pespuntes.
¿Quién se asía de tu brazo?

10 comentarios:

Rafael Lucena dijo...

A propósito y al hilo de una entrada de Juan Antonio y de un comentario de Javier.

marisa dijo...

Me gustan muchísimo estos ritmos del sur, la soleá es nuestro verdadero haiku.Un abrazo

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Rafael, eres un maestro. Gracias por recordar aún más a mi Gran Plaza, y desde luego con esos bellos versos.

Un fuerte abrazo.

Julio dijo...

Bonito Rafael. Debería llamarse acompañá (de belleza) en lugar de soleá

Juan Antonio Glez. Romano dijo...

Gracias por la referencia. Es que, en efecto, Nervión tiene algo.
Un abrazo.

Hesiodo dijo...

Aunque tu cuaderno... otra propuesta aplazada... solo he conseguido mantener las carreras

Esta última copla me la apunto para mi próxima borrachera, que como diría Otxoa, me sentiré más náufrago que navegante y solo así sabe el cante.

Quien sabe de esta muerte.
Que pasar que llevamos
sin dejar cuando llegamos.

Sigo con los ducados... un saludo

Rafael Lucena dijo...

Gracias, a todos y a toda.

Una curiosidad por y para el señor de los trabajos y los días, ¿quién eres, felón?

José Miguel Ridao dijo...

Allí viví yo 32 años de mi vida. Recuerdo que de pequeño levantaron la plaza para el metro y yo jugaba al fútbol en el agujero.

Y las fuentes de colores dejaron de iluminar la noche desde mi ventana...

Muy bonita soleá, un saludo.

Capitán dijo...

Preciosa soleá, y ciertamente coincido con Marisa, tu solea capta un instante, quizá la diferencia es que los sentimientos de la soleá son desgarrados y los Haikus buscan la paz de la naturaleza.

Un saludo

Rafael Lucena dijo...

Agradecido a ambos. Capitán, añadido queda a mi lista de blogos. Salud, siempre.