martes 16 de junio de 2009

Soneto haikucizado (del adjetivo, el responsable es don Julio)

-Dígame, sonetista de postín,
¿acaso yo no alcanzo el clímax zen
con tres versos impares y un retén
de nubes en los cielos de carmín?

-Obvio, pseudo-Miyagui, si el jazmín,
además, interrumpe con desdén
el refrito humeante en la sartén
de tripas inclinadas al motín.

-Apaciguada deja mi alma, usía,
que insomne ya vagaba entre los muertos
almendros del camino pedregoso.

-Muy complacido quedo y cortesía
obliga a que le ofrezca surcos ciertos
donde plantar su pino más frondoso.

7 comentarios:

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Rafael, menudo ejercicio.

El término es y no apropiado.

"Soneto de Rafael Lucena".

Un abrazo.

Julio dijo...

Pedazo de composición: parece que la han escrito entre el señor Miyagui y Karate kid. Gracias por asumir la designación

José Miguel Ridao dijo...

Magnífico, el final es glorioso. Hace un par de días le comenté a Julio que había escrito un anticuento haikuiano.

Un placer visitarte.

Rafael Lucena dijo...

Gracias a todos. Sr. Ridao, incluido queda entre mis blogs.

Emilio dijo...

Divertido y chispeante el soneto.
Saludos.

Rafael Lucena dijo...

Gracias, Emilio. Te añado a mi lista de blogs.

Emilio dijo...

Volví a leerle.
Me fijaré en la métrica y la acentuación 6 - 10; a ver si se me pega algo.
Saludos.