sábado 4 de julio de 2009

El perro mordedor

Romance que versiona la fábula de Babrio

Los mordiscos a traición
de un perro quiso su dueño
evitar con una esquila,
y se la colgó del cuello
para que todo vecino
lo viera venir de lejos.

El can, de enormes colmillos
y poca luz en los sesos,
se creyó condecorado
por su ruin comportamiento,
pues se paseaba ufano,
ante los ojos atentos
de cuantos de su camino
se apartaban descontentos,
cantando con su voz nueva
su ley a los cuatro vientos.

Una perra vieja y ciega,
al escuchar tal concierto
y el huido clamor de pasos,
cató el asunto de lleno:

"Este que a tantos asusta
no puede ser un cordero,
sino hermano despreciable
que campa por sus respetos,
liberado de la muerte
sin entender sus deméritos.

Pronto aparecerá alguien
que enmudezca su cencerro,
armado de soga y palo
que atajen su atrevimiento."

10 comentarios:

Rafael Lucena dijo...

El texto de Babrio es el siguiente:
"104. El perro mordedor. Un perro solía morder a traicón. Su dueño hizo una esquila y se la ató al cuello, de manera que se le distinguiese bien desde lejos. Entonces el perro se fue por la plaza tocando la campana y dándose aires de importancia. Pero una perra vieja le dijo: Desgraciado, ¿de qué presumes? No es una prenda de tu valor o de tu virtud lo que exhibes, sino una prueba de tu maldad."
En FÁBULAS DE ESOPO / VIDA DE ESOPO / FÁBULAS DE BABRIO, Biblioteca Clásica Gredos, nº 6, pág. 359.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Curioso romance versionado.

Buen ejercicio y entretenimiento.

Un abrazo.

Rafael Lucena dijo...

Me dan coraje las erratas: el "traicón" de arriba es la "traición". Perdonen ustedes.

Gracias, Javier. Creo en la fábula como género redentor desde la literatura. Un abrazo y viva Cai.

Julio dijo...

Muy bueno, Lucena. Qué buen rato echamos el otro día, tío.gruth

Rafael Lucena dijo...

Po sí, estuvo la mar de salao. A ver si los hados lo conceden y repetimos la experiencia. Un abrazo, joío.

Capitán dijo...

Ciertamente fábula de total actualidad. Y el romance con sabor añejo.

marisa dijo...

A mí también me gustan mucho las fábulas y su versión en verso más.Por eso soy más de Iriarte que de Esopo:))Bueno y ahora de Lucena, donde va a parar...Un abrazo

Rafael Lucena dijo...

Gracias, Capitán. Algún nombre propio de la actualidad político-delictiva podría tener el perro.

Gracias, Marisa. Eres oxígeno puro.

Emilio dijo...

Muy bonita la fábula, y tu romance te ha quedado francamente bien.
El final muy logrado.
Saludos.

Rafael Lucena dijo...

Gracias, Emilio. Un abrazo.