Romance que versiona la fábula de Babrio
Los mordiscos a traición
de un perro quiso su dueño
evitar con una esquila,
y se la colgó del cuello
para que todo vecino
lo viera venir de lejos.
El can, de enormes colmillos
y poca luz en los sesos,
se creyó condecorado
por su ruin comportamiento,
pues se paseaba ufano,
ante los ojos atentos
de cuantos de su camino
se apartaban descontentos,
cantando con su voz nueva
su ley a los cuatro vientos.
Una perra vieja y ciega,
al escuchar tal concierto
y el huido clamor de pasos,
cató el asunto de lleno:
"Este que a tantos asusta
no puede ser un cordero,
sino hermano despreciable
que campa por sus respetos,
liberado de la muerte
sin entender sus deméritos.
Pronto aparecerá alguien
que enmudezca su cencerro,
armado de soga y palo
que atajen su atrevimiento."
LA CITA
-
Quisimos encontrarnos
en una mañana de azafrán.
Vestido blanco de novia.
Zapatos de marfil
piel
de
aceituna.
_ Qué me estás diciendo.
_Nada, yo no te di...
Hace 2 horas


10 comentarios:
El texto de Babrio es el siguiente:
"104. El perro mordedor. Un perro solía morder a traicón. Su dueño hizo una esquila y se la ató al cuello, de manera que se le distinguiese bien desde lejos. Entonces el perro se fue por la plaza tocando la campana y dándose aires de importancia. Pero una perra vieja le dijo: Desgraciado, ¿de qué presumes? No es una prenda de tu valor o de tu virtud lo que exhibes, sino una prueba de tu maldad."
En FÁBULAS DE ESOPO / VIDA DE ESOPO / FÁBULAS DE BABRIO, Biblioteca Clásica Gredos, nº 6, pág. 359.
Curioso romance versionado.
Buen ejercicio y entretenimiento.
Un abrazo.
Me dan coraje las erratas: el "traicón" de arriba es la "traición". Perdonen ustedes.
Gracias, Javier. Creo en la fábula como género redentor desde la literatura. Un abrazo y viva Cai.
Muy bueno, Lucena. Qué buen rato echamos el otro día, tío.gruth
Po sí, estuvo la mar de salao. A ver si los hados lo conceden y repetimos la experiencia. Un abrazo, joío.
Ciertamente fábula de total actualidad. Y el romance con sabor añejo.
A mí también me gustan mucho las fábulas y su versión en verso más.Por eso soy más de Iriarte que de Esopo:))Bueno y ahora de Lucena, donde va a parar...Un abrazo
Gracias, Capitán. Algún nombre propio de la actualidad político-delictiva podría tener el perro.
Gracias, Marisa. Eres oxígeno puro.
Muy bonita la fábula, y tu romance te ha quedado francamente bien.
El final muy logrado.
Saludos.
Gracias, Emilio. Un abrazo.
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