sábado 25 de julio de 2009

Cerca de un calvo peñón

A quien tanto me visita desde La Línea.

Cerca de un calvo peñón,
sin auténtica bandera,
ocupado por los monos,
el levante y la marea,
de la gran Andalucía
saciada por los poetas,
en La Línea se despacha
un Machado sin fronteras.

Allí prevalece aquel
lado oscuro de la fuerza,
que, sin pérdida de tiempo,
se merece varias guerras
de naves intergalácticas
que derriben la ceguera
de cuantos no quieren ver
las razones verdaderas
de una enseñanza plural,
para todos placentera.

Maestros y profesores
(dese usted por satisfecha,
que el género masculino
es eficiente herramienta),
armados hasta los dientes,
en legítima defensa,
de modernas teorías,
en dura pugna se enfrentan
a todo tipo de alumnos
(aquel que no corre vuela),
que, siendo de aspecto humano,
más que personas son fieras,
pues atacan y destrozan
todo cuanto les rodea
(dignos son testigos mudos
bancos, ventanas y puertas),
invocando sin rubor
la razón de su ralea.

Esto nos hace pensar
si no será, quizás sea,
un producto del azar
o que nos falla el sistema.

El instituto Machado,
el mismo nombre y emblema
del poeta sevillano:
una barca que hace estelas
en la mar de los caminos
de la noche con estrellas
(del amanecer que vimos
enamorados, ¿te acuerdas?).

Entre sus muchos docentes...,
algunos de venidera
baja por enfermedad
ensimismados se encuentran;
otros con denuedo gozan
lo que el horario les deja.

Entre sus muchos docentes
con Isabel, la de Plástica,
henchido de orgullo cuenta;
sí, no la hay más hermosa,
ni elegante, ni altanera
(aunque bien pudiera ser
la de Francés, si se piensa
que la curva de su boca
es del horizonte meta).

Se nos va por embarazo,
algo hubo sobre la mesa.
Nos queda suspensa el alma,
la sonrisa se nos lleva.
No bastará su recuerdo
para hacernos llevadera
la paliza cotidiana
que nuestro cole acarrea.

Disfruta, noble Isabel,
que la vida será bella
cuando tu imagen se doble
con el fruto de tu espera.

martes 21 de julio de 2009

Soleares

Mi madre tuvo cinco hijos
y de mi padre el mayor
se llevó todo el cariño.

Con mucho dolor lo afirmo:
más puede la voluntad
que la sangre en condominio.

miércoles 15 de julio de 2009

Oigan, pasen y lean...

...esto de Tomás Rodríguez, en su cuaderno Trópico de la Mancha.

lunes 13 de julio de 2009

Seguiriyas del aguaó

-Dame agua, Perico,
con cobre la pago;
y la soleá de la flor marchita,
con plata la encargo.

-El agua la cobro
porque es mi trabajo;
el cante gratis lo doy, porque mi alma
no tiene salario.

jueves 9 de julio de 2009

De un poemario roto

5 de septiembre de 2004

Saturo el cenicero de colillas
mientras se desvanecen las volutas
que yerran ascendentes densas rutas
entre flores azules y amarillas.

En penumbras consumo con sombrillas
muchas copas del ron que tú disfrutas;
miro el adorno; son piezas enjutas
que al fin termino haciéndolas astillas.

Una tras otra van probando suerte
y ante mi resistente negativa
vuelven dignas y honradas a su sombra.

Decido que la mía está por verte
y al salir del tugurio, sin saliva,
tropiezo con el pliegue de una alfombra.

lunes 6 de julio de 2009

Ejercicio de cuarto de baño o cómo Pérez se despachó a gusto con otro poema

a la señorita Averes tengo que sorprenderla eso sorprenderla dejarla con la bocabierta con las patitas colgando con otro poema eso con otro con el del colega zumbao del Romano el de Puerto Real donde estuve en tu barriga verdad mamá nunca me lo llevo al cuarto de baño y a ti también Averes no te creas y lo recito muy recitadamente hasta que el recitado me salga bien bien me bajé al infierno pero cierro con el pestillo eh no no vaya a entrar la tita o el tito y me pillen haciendo el imbécil pero sentí su frío tú te quedas conmigo Averes para cuando seas de verdad no me dé corte era como creer porque así así mismo sale mejor y así te miro y me quedo en tu escote y en tus rodillas que existen joder que si existen hermosas y temblorosas con ganas de abrirse de par en par y echar a volar las cortinas para que entren el viento y la luz y las gargantas también que entren que no se queden fuera contigo y conmigo pero qué cuello qué lunar qué esas peras limoneras que gritan sufren pero no os preocupéis lindas mías y hasta en breves momentos coño que se moja el papel vigilan en el cielo menos agua a chorros que tampoco así se me va a escuchar pobremente esto es un papel y tú eres el del espejo y mi mano no lo sabe pero ella es ahora la Averes lo que carece de importancia mi señorita y su pelo y sus collares y sus zapatos de punta y tacón alto y sin perfume sin darme explicaciones que yo sé que te pongo putilla me tomó de la mano que mi paquete se abre como toma como un misil toma como un cohete toma como su aroma era fugaz pero te gusta a agua de pozo estancada como en el cementerio toma como la historia de Lola toma la que contaste toma en clase cepillada toma por la fuerza o no toma sobre la tumba toma toma del cuñadito recién muerto toma caña de lomo esa visita por Pascual su hombre allí pujando toma y tú allí pero conmigo y aquí toma toma y esta madrugada que son las seis toma o las cinco toma de la tarde pero toma que viene hacen que vaya toma que viene Averes, toma que te gusta ardiendo en el cementerio..., en el infierno..., en la gloria..., en... lo que dice mi horóscopo que hoy iba a conocer probablemente a la persona de mi vida serás tú vaya más ya me quedan menos azulejos por firmar esto marcha soy otro más y queda uno menos

sábado 4 de julio de 2009

El perro mordedor

Romance que versiona la fábula de Babrio

Los mordiscos a traición
de un perro quiso su dueño
evitar con una esquila,
y se la colgó del cuello
para que todo vecino
lo viera venir de lejos.

El can, de enormes colmillos
y poca luz en los sesos,
se creyó condecorado
por su ruin comportamiento,
pues se paseaba ufano,
ante los ojos atentos
de cuantos de su camino
se apartaban descontentos,
cantando con su voz nueva
su ley a los cuatro vientos.

Una perra vieja y ciega,
al escuchar tal concierto
y el huido clamor de pasos,
cató el asunto de lleno:

"Este que a tantos asusta
no puede ser un cordero,
sino hermano despreciable
que campa por sus respetos,
liberado de la muerte
sin entender sus deméritos.

Pronto aparecerá alguien
que enmudezca su cencerro,
armado de soga y palo
que atajen su atrevimiento."