A quien tanto me visita desde La Línea.
Cerca de un calvo peñón,
sin auténtica bandera,
ocupado por los monos,
el levante y la marea,
de la gran Andalucía
saciada por los poetas,
en La Línea se despacha
un Machado sin fronteras.
Allí prevalece aquel
lado oscuro de la fuerza,
que, sin pérdida de tiempo,
se merece varias guerras
de naves intergalácticas
que derriben la ceguera
de cuantos no quieren ver
las razones verdaderas
de una enseñanza plural,
para todos placentera.
Maestros y profesores
(dese usted por satisfecha,
que el género masculino
es eficiente herramienta),
armados hasta los dientes,
en legítima defensa,
de modernas teorías,
en dura pugna se enfrentan
a todo tipo de alumnos
(aquel que no corre vuela),
que, siendo de aspecto humano,
más que personas son fieras,
pues atacan y destrozan
todo cuanto les rodea
(dignos son testigos mudos
bancos, ventanas y puertas),
invocando sin rubor
la razón de su ralea.
Esto nos hace pensar
si no será, quizás sea,
un producto del azar
o que nos falla el sistema.
El instituto Machado,
el mismo nombre y emblema
del poeta sevillano:
una barca que hace estelas
en la mar de los caminos
de la noche con estrellas
(del amanecer que vimos
enamorados, ¿te acuerdas?).
Entre sus muchos docentes...,
algunos de venidera
baja por enfermedad
ensimismados se encuentran;
otros con denuedo gozan
lo que el horario les deja.
Entre sus muchos docentes
con Isabel, la de Plástica,
henchido de orgullo cuenta;
sí, no la hay más hermosa,
ni elegante, ni altanera
(aunque bien pudiera ser
la de Francés, si se piensa
que la curva de su boca
es del horizonte meta).
Se nos va por embarazo,
algo hubo sobre la mesa.
Nos queda suspensa el alma,
la sonrisa se nos lleva.
No bastará su recuerdo
para hacernos llevadera
la paliza cotidiana
que nuestro cole acarrea.
Disfruta, noble Isabel,
que la vida será bella
cuando tu imagen se doble
con el fruto de tu espera.
LA CITA
-
Quisimos encontrarnos
en una mañana de azafrán.
Vestido blanco de novia.
Zapatos de marfil
piel
de
aceituna.
_ Qué me estás diciendo.
_Nada, yo no te di...
Hace 2 horas

