viernes 9 de diciembre de 2011

Quino, Quevedo y un recuerdo para una devota del segundo





AMOR CONSTANTE MÁS ALLÁ DE LA MUERTE

Cerrar podrá mis ojos la postrera
sombra que me llevare el blanco día,
y podrá desatar esta alma mía
hora, a su afán ansioso lisonjera;

mas no de esotra parte en la ribera
dejará la memoria, en donde ardía:
nadar sabe mi llama el agua fría,
y perder el respeto a ley severa.

Alma, a quien todo un Dios prisión ha sido, 
venas, que humor a tanto fuego han dado,
medulas, que han gloriosamente ardido, 

su cuerpo dejará, no su cuidado; 
serán ceniza, mas tendrá sentido;
polvo serán, mas polvo enamorado.

2 comentarios:

Sombras Chinescas dijo...

Genial Quino. En cuanto a Quevedo, a mí me gusta más el mordaz y burlesco que arremetía contra culteranos y bijarrones.

Saludos.

Rafael Lucena Soto dijo...

Genios y figuras. Te recuerdo lo de tu paradero. Un abrazo.