A continuación paso a reescribir el texto sobre el mangante, para satisfacer una petición personal, para cuadrar de mejor forma el texto (espero) y, por último, para deshacer alguna ambigüedad que se desliza sin intención de zaherir a alguien que pudiera sentirse aludido por las malas y a la brava.
El verbo mangar (del caló) significa 'hurtar, robar'. Y don Miguel de Cervantes principia La Gitanilla con estas palabras: “Parece que los gitanos y gitanas solamente
nacieron en el mundo para ser ladrones: nacen de padres ladrones, críanse con
ladrones, estudian para ladrones y, finalmente, salen con ser ladrones
corrientes y molientes a todo ruedo; y la gana del hurtar y el hurtar son en
ellos como acidentes inseparables, que no se quitan sino con la muerte".
Con estas dos premisas (ambas verdaderas, y obsérvese que el alcalaíno ofrece una opinión o creencia en su aserto a disposición del relato que sigue), y de acuerdo con la actualidad, se puede concluir que el excelentísimo señor don Iñaki de Urgandarín y Liebaert, duque consorte de Palma de Mallorca, tiene todas las papeletas para que se demuestre que es el máximo responsable de una red corrupta de índole político-económica, sumergida en las profundidades de unos cuantos del PP y tendida para el lucro personal en la gestión de fondos públicos, entre otros.
En esta estereotipada sociedad, más falsa e hipócrita que una gala de entrega de premios cinematográficos, se admite como norma o regla que un gitano robe (un vasco esa etiqueta no sufre; otras, sí); que un deportista de elite tenga su porvenir resuelto (aunque existan numerosos casos de clamorosa indigencia); que un miembro de la casa real (para "casa real" la de la mujer del desahucio que ha terminado viviendo en una alcantarilla) sea garantía a priori de honradez y ejemplo de entrega solidaria hacia el pueblo que lo sustenta y encumbra.
Entiendo que los intereses de la estirpe Borbón salen fortalecidos de esta enésima lección sobre la fragilidad del comportamiento humano, fuere quien fuere. ¿Sea quien sea? No. El rey y su heredero, estos que cuando estudiaron Historia solo tuvieron que recordar las anécdotas de sus sobremesas y repasar los álbumes familiares, vuelven a quedar por encima. ¿Veis cómo nosotros no somos como los demás? Pensarán y harán saber a los cuatro vientos.¡Qué bien les ha venido tanto al Borbón de salida como al de entrada este Iñaqui tan perfecto y tan gachón!
1 comentarios:
Y para colmo y como guinda aunque no comparable Rafael, no hizo el Servicio Militar por sordo, con lo que nos jodió a nuestras generaciones tamaño despego de nuestras vidas.
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