Si a Mercurio Penélope un abrazo,
en ausencia de Ulises, concediera...,
si la reina de Minos admitiera
la embestida del Toro bermejazo...,
si un diantre de cabrón en un capazo
una pila de cuernos te ofreciera
en la puerta de casa..., si
accediera...,
no sería en venganza al gatillazo.
Créeme, lechoncito mío. Ganas
no me faltan de serte desleal,
ni de ver tu cabeza en la pared.
Pero ojalá redoblen las campanas
celebrando tu sangre celestial
comprimida y dispuesta a mi merced.
2 comentarios:
Muy ingeniosa la doña, casi tanto como el poeta que mueve sus hilos.
Un beso con abrazo.
Magnifico el par...de sonetos, y una buena forma de comenzar el año con energía, conceptismo y mala leche.
Saludos.
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