viernes 27 de enero de 2012

Tipología oscular

El beso vertical es el que se cimienta sobre la tierra. De estos se conocen múltiples variantes, aunque solo se han estudiado a fondo tres: como contacto cuadrúpedo y simétrico, si la pareja se enzarza en un abrazo cuyos soportes podrían llegar a enraizar; con sustento de trípode, si el "tú" enreda una de sus piernas entre las del "yo", a modo de jazmín acoplado a un naranjo, de ahí que haya quien lo catalogue también como variante floral; por ser relación bípeda y complementaria, si, en tal ocasión, el "tú" despega sus pies del suelo para atenazar con sus piernas la pelvis del "yo". Esta modalidad suele terminar apoyada en la pared más próxima o en el beso horizontal. La gravedad, que ni cesa ni se deteriora.