lunes, 18 de marzo de 2013

CARPE DIEM

Prosa decasilábica, sin rima
en los versos impares, que contiene
el espíritu heroico del romance,
tejida con acento exacto en su eje,
que rueda como ciclo por inercia
sin límites de vida hasta su muerte.

Vivir en soledad y siempre a solas,
vencido y derrotado por el tiempo
que mis demás comparten con extraños,
también tiene ventajas, por ejemplo:
sin perder un segundo de respiro
ayer estuve cien horas leyendo
bajo soles de luces fugitivas
y entre blandas lloviznas y aguaceros.
Qué fácil y económico resulta
adherirse a verdades con acierto,
envueltas en belleza de papel
y dichas a la cara contra el viento;
el pan de cada día nos proclama:
Rodríguez y González nunca han muerto.

1 comentario:

Francesc Cornadó dijo...

Muy buen poema. Carpe diem conseguido con precisión.
Salud
Francesc Cornadó