lunes, 15 de julio de 2013

El sueño y la aurora

Platón

Si algo pasa a la historia de nosotros...

Diógenes

Francamente, Platón,
como no voy a estar,
un rábano me importa
lo que diga el azar.

Mi nombre espero que olviden y si acaso se conserva,
que critiquen y demuestren que fue caballa y no melva,
por mi risa desdentada, lo que obtuve como pesca,
alumbrado por las musas, de la brava mar océana.

Platón

Diógenes, caro y bienquisto,
no me vendas lo estupendo,
que todos del mismo pie
cojeamos al respecto.

Con tanta lúbrica charla
de golpe se irguió el enhiesto.
Así que cojo tu alfombra
y volando como un cuervo,
animal de aviesos hábitos,
me voy al cálido encuentro
de la vieja Calcofonia,
que atiende todos mis ruegos,
perdidos los favoritos
en los surcos del pretérito.
Acompáñame y disfruta
el ajado terciopelo,
arrugado y desvaído
sobre un catre macilento.
Lleva tú el candil de aceite
y yo pondré los dineros.
Busca a mi mujer amante
y olvida los ceniceros.

Diógenes

Platón Amigo, esta noche
ya no me responde el cuerpo.
Vete solo y la cabeza
que brilla encuentre consuelo
donde un bruñido tesoro
hubo en los tiempos de Homero.

En lo poco que nos queda
hemos de hallar el remedio
contra el rigor del presente
que se escurre entre los dedos.

viernes, 5 de julio de 2013

Alfredo y María

Diógenes

Mi amigo Alfredo viaja del orto hasta el ocaso
con María Larreta lo que pueden al año.
De París a New York y más tarde a Santiago,
el que no tiene apóstol, ¿donde nació Bolaño?,
con dictador pretérito, libre pero enterrado.

Luego vuelan de nuevo, importa poco el gasto,
y aterrizan en Pascua cogidos de la mano.

Se tienden en la hierba varias noches al raso
junto a varias cabezas de volcán seco y sacro
y comprueban que el tiempo, sin detallar el caso,
concentra su concepto en un mínimo espacio.

De Morrison la tumba, de Clemmons negro el saxo,
de John Lennon los textos, de esponja eran sus labios.

No lo envidio por esto, mucho antes al contrario,
pues soy dócil con ella, como un perro con su amo.
Me deja ser feliz de foto a foto un rato,
incluso me aconseja que esta tenga su marco,
donde invisible asomo con gesto estupefacto.

Platón

Pocos como este triángulo perfecto.

Diógenes

Hipotenusa amada por catetos.

Platón

Brindo por Equilátero e Isósceles.

Diógenes

De todos el mejor, ¡por Escaleno!

martes, 2 de julio de 2013

Diógenes y Platón

Diógenes

Cuánta verdad reside en cada piedra.
Y usted, Platón Solónida, no añora
aquellos epigramas que, por Sócrates,
sutil consideró faltos y torpes
y a la llama voraz los dio a deshora,
pues algo inquebrantable aún recuerda.

Platón

Como un sueño repetido,
la tierra solo desea
que la marea la cubra
todos los amaneceres.

Diógenes

¿Le da la espalda a la rima?

Platón

¿Quién dice que es necesaria?

Diógenes

Con Aurora en un portal
borracho me empajillaba
y entonces llegó un vecino
que de allí me echó a patadas.

Platón

¿Le da la espalda al buen gusto?

Diógenes

¿Quién dice que es mal asunto?

Platón

Echemos otro vaso de mistela.

Diógenes

¿No sabe que me empino la botella?

Platón

Titono el Bello sería,
marido de la Rosada.

Diógenes

Tengo noción de sus huellas,
mas no recuerdo la cara.

lunes, 1 de julio de 2013

Callar y dormir


En tu lado de mi cama
un vacío de silencios
flota entre oscuros recuerdos
que destruyen las palabras.