domingo, 14 de junio de 2015

Tres cosas hay en la vida

Tres cosas hay en la vida (de hoy mismo) que no entiendo y que nadie (para mi desgracia) me va a explicar convincentemente.

La primera: si el consejo consultivo de la comunidad madrileña sobra y, por esto, Cifuentes lo va a hacer desaparecer, porque el del estado dispone de suficientes competencias, ¿por qué no sobran todos los demás?

La segunda: si Felipe revoca el título de su hermana en el ejercicio de una suerte de justicia monárquica (lo que presupone, me temo, que de la otra, la verdadera, sale de rositas), ¿por qué no da un paso de gigante el monarca de los españoles para demostrar, de verdad, que todos somos iguales eliminando los títulos nobiliarios, desde el ducado de Alba hasta el de Suárez?

La tercera: si los ayuntamientos son capaces de detener los desahucios, de crear tejido productivo y producir empleo y de cubrir las necesidades básicas de la ciudadanía más necesitada, ¿por qué no se ha hecho antes y por qué van a seguir existiendo instituciones que nada o muy poco han solucionado en este sentido: entes públicos, diputaciones provinciales, delegaciones gubernamentales, autonomías uniprovinciales, autonomías pluriprovinciales, autonomías sin pasado histórico, autonomías selectas y con denominación de origen, senado...?

En fin, lo único que me complace es que marianos impávidos, arturos adversativos, pedros inconsistentes, susanas tardonas, rosas desvaídas, cayos malayos... se encuentran con el agua al cuello.